
Aquellos orbes negros se postraron en las lapidas que se encontraban a sus pies, imaginaba que estaba viendo una visión pasajera que muchas veces engañaba su mente y le hacia decirse “Cuando eso suceda…”. Jamás pensó que aquel fatídico día llegaría y se encontraría como esos momentos.
Hace cinco largos años había decido tomar aquella vida que ahora llevaba, lejos del eterno castigo que era vivir como un estudiante “estrella” y un hijo “genio”. Se libro del yugo que vivía día con día y agradeció tanto el primer instante que en verdad respiro el aire de la libertad.
Hijo de un padre estricto, recto y reacio a una sociedad ya marcada. Hijo de una madre abnegada a lo que su esposo decidiera, pero sobretodo hermano pequeño de un primogénito de intachable moral que solo le dedico su vida para el agrado de su progenitor.
La infancia y juventud de Sasuke Uchiha no fueron las mejores y recordaba en esos momentos cuan difícil fue salir de ese circulo vicio que lo estaba denigrando haciéndolo caer en el eterno letargo de la aceptación social, mandando muy lejos su felicidad y con ella su corazón.
-¿Estas seguro?- recordó una voz proveniente del único ser que le entendía.
-Esto nunca te lo perdonara- le sugirió a manera de apaciguar esas ideas de huida.
-No volverás a tener esta vida llena de lujos y lejos de preocupaciones-le sentencio dejándole en claro que era lo que estaba abandonando.
Sasuke sabia de las consecuencias y aun así se enfrento a su familia aquella noche en la que se suponía celebraba su cumpleaños numero dieciséis y a su vez su compromiso con una de las hijas del mas rico magnate de la ciudad.
No había marcha atrás si es que quería romper esas cadenas que lo estaban matando poco a poco.
-No me casare- dijo firmemente levantando la copa a tono de brindis y sonriendo victorioso.
Fugaku Uchiha miro con odio el rostro de su hijo y se levanto de su silla justo para encarar a ese joven que creía era su hijo.
-¿Estas loco, te casaras y eso es lo ultimo?- susurraba a manera de que los demas invitados no escucharan.
-Yo amo a alguien mas- sentencio el menor de los Uchiha.
Fue entonces cuando Mikoto Uchiha confirmo sus sospechas cuando veia a su hijo muy cerca de aquella persona, no lo quería creer, había leído tanto acerca de eso siendo profesora de Psicología de una prestigiosa Universidad. Con una gran maestría y graduada con las mejores calificaciones de su generación jamás creyó posible que su hijo cayera en la redes de lo que siempre temió y nunca comprendió.
-No!- le suplicaba a su hijo mientras temblorosa deja la copa que sostenía y tomaba al joven de los hombros para que quedara frente a ella. –Dime que tú no eres como ellos- lagrimas comenzaban a fluir.-Tú no eres así- Impotencia sentía recorrer en su cuerpo mientras su hijo solo la miraba con aquella seguridad de que no daria ni un paso atrás en su decisión.
-Dime madre, ¿esto estaba en tus libros?, acaso Freud no te responde la pregunta del ¿porque tienes un hijo como yo?- Sasuke no odiaba a su madre pero sabia que esa reacción de llanto no era real y era un mero chantaje para retenerlo.
Fue entonces cuando Fugaku actúo y los separo, no entendía bien lo que pasaba pero no permitiría que estos rebasara el limite de su cordura por lo que sosteniendo fuertemente del brazo a Sasuke lo atrajo hacia él nuevamente.
-¿Quién es…?- le pregunto firmemente alzando la voz a manera de que escucharan la mayor parte de los invitados.
Reacio a no responder, Sasuke solo sonrío mientras que de un jalon se libero del agarre de su padre, en el fondo le encantaba ver a su padre furioso porque por primera vez nada salía como él lo esperaba.
-Su nombre es Uzumaki Naruto y es un chico de tu clase, ¿no es así?- inquirió con grito el mayor de los hermanos Uchiha.
Itachi miro a su “Ototo” y espero por una respuesta ante la firme mirada de aquellos invitados que incrédulos comenzaron a susurrar entre ellos cosas como “Es gay…”, “Que decepción para Fugaku-san”, “Jamás lo hubiera creído”, “Que asco…”. La realidad es que nadie de los presentes tenía la capacidad de comprender si quiera lo que Sasuke sentía.
-No tengo más que decir, Itachi como siempre ya ha respondido todo- bebió su copa como si el brindis hubiera sido todo un éxito y procedió con paso firma a salir de ahí.
-¿Por qué Sasuke?, ¿estas enfermo?... es un chico como tú!!!...- Mikoto en un arranque le grito aquello a su hijo.
-Escúchame Sasuke, dejaras de ser un Uchiha, pasaras a ser una lacra, serás como ellos!!!- ningún padre desearía mal a su hijos y vería la felicidad de estos pero para Fugaku era como si Sasuke hubiera muerto.- Seras un jodido marica, nadie te vera con buenos ojos de ahora en adelante, seras un excluido.-
Sasuke continuaba su paso arremetiendo contra todo reportero que le hacia preguntas, los guardias de seguridad aun protegían su integridad creando una valla para que pudiera pasar sin ningún contratiempo, la realidad es que no deseaba escuchar mas las porquerías que salían escupidas de la boca de su padre.
-Sasuke, eres un enfermo mental, desperdiciaras tu vida y sobretodo sabrás que todas las noches te cogeras a alguien que no podrá darte ni una pizca de futuro.- le gritaba un Itachi encolerizado, quería a su hermano y no deseaba ver desperdiciado ese gran futuro que le esperaba solamente por un arranque de hormonas el cual creía era producto de la mala influencia que ejercía ese chico en él.
-Al menos seré feliz!!!!- fue lo ultimo que tanto hermano como padre y madre escucharon del ultimo vástago Uchiha.
Fue entonces cuando Fugaku actúo y los separo, no entendía bien lo que pasaba pero no permitiría que estos rebasara el limite de su cordura por lo que sosteniendo fuertemente del brazo a Sasuke lo atrajo hacia él nuevamente.
-¿Quién es…?- le pregunto firmemente alzando la voz a manera de que escucharan la mayor parte de los invitados.
Reacio a no responder, Sasuke solo sonrío mientras que de un jalon se libero del agarre de su padre, en el fondo le encantaba ver a su padre furioso porque por primera vez nada salía como él lo esperaba.
-Su nombre es Uzumaki Naruto y es un chico de tu clase, ¿no es así?- inquirió con grito el mayor de los hermanos Uchiha.
Itachi miro a su “Ototo” y espero por una respuesta ante la firme mirada de aquellos invitados que incrédulos comenzaron a susurrar entre ellos cosas como “Es gay…”, “Que decepción para Fugaku-san”, “Jamás lo hubiera creído”, “Que asco…”. La realidad es que nadie de los presentes tenía la capacidad de comprender si quiera lo que Sasuke sentía.
-No tengo más que decir, Itachi como siempre ya ha respondido todo- bebió su copa como si el brindis hubiera sido todo un éxito y procedió con paso firma a salir de ahí.
-¿Por qué Sasuke?, ¿estas enfermo?... es un chico como tú!!!...- Mikoto en un arranque le grito aquello a su hijo.
-Escúchame Sasuke, dejaras de ser un Uchiha, pasaras a ser una lacra, serás como ellos!!!- ningún padre desearía mal a su hijos y vería la felicidad de estos pero para Fugaku era como si Sasuke hubiera muerto.- Seras un jodido marica, nadie te vera con buenos ojos de ahora en adelante, seras un excluido.-
Sasuke continuaba su paso arremetiendo contra todo reportero que le hacia preguntas, los guardias de seguridad aun protegían su integridad creando una valla para que pudiera pasar sin ningún contratiempo, la realidad es que no deseaba escuchar mas las porquerías que salían escupidas de la boca de su padre.
-Sasuke, eres un enfermo mental, desperdiciaras tu vida y sobretodo sabrás que todas las noches te cogeras a alguien que no podrá darte ni una pizca de futuro.- le gritaba un Itachi encolerizado, quería a su hermano y no deseaba ver desperdiciado ese gran futuro que le esperaba solamente por un arranque de hormonas el cual creía era producto de la mala influencia que ejercía ese chico en él.
-Al menos seré feliz!!!!- fue lo ultimo que tanto hermano como padre y madre escucharon del ultimo vástago Uchiha.
-No me arrepiento- sentencio el joven pelinegro antes de colocar unas flores en aquellas tumbas.
Cinco años después de aquella noche supo que sus padres fallecieron victimas de un accidente aéreo. Su hermano por su puesto se hizo cargo de todo lo que heredero y hasta la fecha supo por medio del Internet, la TV y los periódicos que no tenia pareja oficial habiendo procreado a varios bastardos, reconociendo solamente a algunos. Hijos de un hombre que nunca pudo llegar a ser feliz puesto que fue criado para ser solamente un ser intachable ante aquella masa de gente que se llama “sociedad”.
-Sabes madre, esto no es una enfermedad- limpiaba un poco de la tierra caída en aquellas letras que marcaban el nombre de “Mikoto Uchiha”.
-Padre, me alegro de no ser un Uchiha después de todo.- sentencio al tiempo que se daba media vuelta y miraba aquellos ojos azules que tanta alegría le habían dado.
-Vamonos de aquí, Señor Sasuke Uzumaki.- con suave beso se retiraron de aquel cementerio, sabiendo que lo que ellos sentían no era una aberración y mucho menos una enfermedad.
Aquello que era nada más y menos que lo buscan la mayoría de las personas que se dicen ser “normales”.
Amor solamente.
Cinco años después de aquella noche supo que sus padres fallecieron victimas de un accidente aéreo. Su hermano por su puesto se hizo cargo de todo lo que heredero y hasta la fecha supo por medio del Internet, la TV y los periódicos que no tenia pareja oficial habiendo procreado a varios bastardos, reconociendo solamente a algunos. Hijos de un hombre que nunca pudo llegar a ser feliz puesto que fue criado para ser solamente un ser intachable ante aquella masa de gente que se llama “sociedad”.
-Sabes madre, esto no es una enfermedad- limpiaba un poco de la tierra caída en aquellas letras que marcaban el nombre de “Mikoto Uchiha”.
-Padre, me alegro de no ser un Uchiha después de todo.- sentencio al tiempo que se daba media vuelta y miraba aquellos ojos azules que tanta alegría le habían dado.
-Vamonos de aquí, Señor Sasuke Uzumaki.- con suave beso se retiraron de aquel cementerio, sabiendo que lo que ellos sentían no era una aberración y mucho menos una enfermedad.
Aquello que era nada más y menos que lo buscan la mayoría de las personas que se dicen ser “normales”.
Amor solamente.
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Solamente se me ocurrio xD despues de leer un one-shot de una chava que escribe muy chido no se porque se me ocurrio esto ja ja ja!!. ¬¬ Va pa los homofobicos que no dejan ser, digo psss que tiene de malo ¿no?. Ama y deja amar n.n.
Kissus!!!

2 comentarios:
orale Pikey, eres famisisima en tus blog, ya veo porque no me respondes cuando te hablo por messenger.
Kissus.
A no juegues... que hueva me da leer tanto pikey, ponle imagenes... no se porque me aburro...
:) jajaja
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